Para clases y talleres de cocina
Antes de cada taller hay que comprar ingredientes para un número concreto de comensales — si las reservas llegan repartidas entre email, WhatsApp y mensajes de Instagram, cuadrar ese número con margen para hacer la compra a tiempo se vuelve un cálculo hecho a mano cada semana.
Es habitual que un taller de cocina reciba reservas por varios canales a la vez: alguien escribe por Instagram, otro llama, un grupo de despedida se apunta por WhatsApp. Con pocos talleres a la semana es manejable, pero en temporada alta —con varios turnos y tipos de taller el mismo día— es fácil perder la cuenta de cuántos puestos quedan libres, comprar de más o de menos, o descubrir el día del taller que dos reservas por canales distintos suman más gente de la que caben los fogones.
Nuestra página de demostración muestra cómo se ve una actividad con aforo limitado por sesión, reservable de principio a fin — así se vería tu taller, con tu nombre, tus horarios y tus precios. Ver demo →
Sin cuota mensual, sin coste de configuración. Solo 6% sobre lo que se reserve a través de tu página.
Pedir mi página gratis →